Social norms action with informed and engaged societies
After nearly 28 years, The Communication Initiative (The CI) Global is entering a new chapter. Following a period of transition, the global website has been transferred to the University of the Witwatersrand (Wits) in South Africa, where it will be administered by the Social and Behaviour Change Communication Division. Wits' commitment to social change and justice makes it a trusted steward for The CI's legacy and future.
 
Co-founder Victoria Martin is pleased to see this work continue under Wits' leadership. Victoria knows that co-founder Warren Feek (1953–2024) would have felt deep pride in The CI Global's Africa-led direction.
 
We honour the team and partners who sustained The CI for decades. Meanwhile, La Iniciativa de Comunicación (CILA) continues independently at cila.comminitcila.com and is linked with The CI Global site.
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Ciudades Solidarias

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América Latina tiene una larga tradición de asilo de personas necesitadas de protección. En los años 1970, miles de personas del Cono Sur, que huyeron de los gobiernos dictatoriales, encontraron refugio en la región. En las décadas de los 80 y 90, se brindó protección a los refugiados de América Central que huyeron de la represión política y la violencia causadas por guerras civiles. En 2004, la solidaridad fue para los flujos de refugiados colombianos que huyeron del conflicto armado interno. 

En este contexto surgió en 2004, el Plan de Acción de México, un mecanismo para fortalecer la protección internacional y el logro de soluciones duraderas (aquella que logra poner fin a los problemas relacionados con el desplazamiento y que permite a las personas reanudar una vida normal en un entorno seguro) para personas refugiadas, firmado por 20 países de la región.

Uno de los componentes más novedosos del Plan de Acción de México fueron los Programas de Solidaridad - Ciudades Solidarias, Fronteras Solidarias y Asentamientos Solidarios.

Ciudades Solidarias surgió del hecho de que los refugiados y los solicitantes de asilo se asientan fundamentalmente en centros urbanos y su autosuficiencia e integración socioeconómica es un desafío para los Estados y la sociedad civil. Pretende evitar, en la medida de lo posible, los llamados “movimientos irregulares o secundarios”, pero sobre todo, busca una protección más efectiva que abarque los derechos y obligaciones sociales, económicos y culturales del refugiado. Se trata de apoyar la integración y autosuficiencia de los refugiados propiciando su acceso a servicios básicos de salud y educación, empleo y vivienda, a través de su incorporación en los programas nacionales existentes y una serie de proyectos de micro-crédito, capacitación vocacional, y búsqueda y generación de empleo. El programa promueve la incorporación de los refugiados en las políticas públicas y programas nacionales para la atención de la población a través de la firma de acuerdos de cooperación.

Generalmente, las Ciudades declaradas Solidarias aceptan la responsabilidad de definir las necesidades de los refugiados y los solicitantes de asilo, evaluando las condiciones en las que se encuentran y estableciendo planes de acción para suplir sus necesidades. Por lo general, los acuerdos entre ACNUR y las autoridades locales pertenecientes al programa de Ciudades Solidarias son ratificados por el Ayuntamiento y se convierten en órdenes públicas que permanecen vigentes a pesar de los cambios en la administración pública. 

Se presta especial atención a la inclusión de niños y adolescentes refugiados osolicitantes de asilo (especialmente cuando no están acompañados o han sido separados de sus familias) en los programas escolares locales. Del mismo modo, se proporciona asistencia inmediata a las mujeres consideradas en peligro. 

Los programas de Ciudades Solidarias promueven también, una actitud diferente. Más allá de ofrecer apoyo a corto plazo a los refugiados o a los solicitantes de asilo, se busca la interacción con las redes comunitarias y con los programas sociales públicos, reconociendo el papel fundamental de las administraciones locales, municipales o de cada distrito a la hora de atender a los refugiados.

Communication Strategies

Resulta esencial en primer lugar, animar a los funcionarios públicos a que reconozcan la particular situación de los refugiados y las diferencias que existen entre éste y otros grupos migratorios, así como a que a largo plazo incorporen estos puntos de vista en sus programas locales. Una integración efectiva a nivel local se consigue mediante la ejecución de sistemas de orden público que tengan en cuenta tanto los derechos socioeconómicos y culturales de los refugiados, como sus obligaciones. 

Los Planes de Acción desarrollados por los municipios constituyen otro punto de partida de un proceso complejo, siendo su implementación un desafío a largo plazo, por lo que debe ser adecuadamente asistidos, regulados y evaluados durante todo su desarrollo.

Los programas de Ciudades Solidarias promueven también, una actitud diferente. Más allá de ofrecer apoyo a corto plazo a los refugiados o a los solicitantes de asilo, se busca la interacción con las redes comunitarias y con los programas sociales públicos, reconociendo el papel fundamental de las administraciones locales, municipales o de cada distrito a la hora de atender a los refugiados.

Development Issues

Población, educación, asistencia, derechos.

Key Points

Buenos Aires fue la primera ciudad del continente en recibir el este reconocimiento. Otras ciudades y provincias de Argentina, como Rosario, Mendoza, Córdoba y San Luis también se unieron a esta iniciativa. En Ecuador, la capital Quito y la ciudad fronteriza de Lago Agrio (cerca de Colombia) fue declarada Ciudad Solidaria; otras ciudades de América Latina también fueron reconocidas como “Ciudades Solidarias” como La Calera y San Felipe, en Chile; Sao Paulo, Serafina Correa, en Brasil, y Montevideo, la capital de Uruguay.