Proyecto Maya Salud Neonatal - Guatemala
El Proyecto Maya Salud Neonatal se concentra en el
área del Triángulo Ixil en las remotas tierras altas de
Guatemala, un área bordeada al sur y al oeste por
montañas y al norte por colinas sobre el bosque
húmedo del Petén. Comenzó en abril del 2003, el
proyecto es parte de las Iniciativa Saving Newborn
Lives de Save the Children Guatemala. Llega a 3,000 mujeres Mayas en edad reproductiva que
viven en área urbana y peri-urbanas de San Juan
Cotzal, Santa Maria Nebaj, y San Gaspar Chajul en el
Departamento del Quiché.
Los problemas dentro del sistema de salud ocacionan la creación de barreras en la utilización. La falta de confianza en los servicios de salud, el temor y las barreras idiomáticas han sido descritas como limitantes del uso de los servicios. Además el personal de salud no está conciente de las dificultades de transporte, el tiempo que emplea la familia en tomar la decisión de ir a un servicio y el rol que juegan los trabajadores de salud comunitarios, incluyendo a las comadronas.
Los problemas dentro del sistema de salud ocacionan la creación de barreras en la utilización. La falta de confianza en los servicios de salud, el temor y las barreras idiomáticas han sido descritas como limitantes del uso de los servicios. Además el personal de salud no está conciente de las dificultades de transporte, el tiempo que emplea la familia en tomar la decisión de ir a un servicio y el rol que juegan los trabajadores de salud comunitarios, incluyendo a las comadronas.
Communication Strategies
Este programa con base en la comunidad se funda en
una investigación cualitativa y en experiencias
anteriores de Save the Children, MotherCare y la Liga
de Leche quienes aunque habían trabajado con grupos
de mujeres del área no habían aplicado el enfoque de
atención perinatal y neonatal.
Utilizando las conclusiones preliminares tomadas de los resultados de un estudio de línea base, Save the Children encontró que la información que los proveedores de salud dan a las mujeres en el período prenatal y las visitas post parto no es completa.
Muchas mujeres no tienen buen conocimiento sobre la identificación de los signos de peligro en sus recién nacidos durante las primeras horas y días después del parto, tales como hipotermia, convulsiones u otras reacciones anormales. Estas mujeres no tienen la suficiente información para buscar atención cuando es necesario y durante el parto las personas que toman las decisiones (PT y los maridos) generalmente retrasan el tomar acción cuando se dan emergencias obstétricas. Además, la línea base encontró una baja cobertura en las visitas prenatales con proveedores capacitados y que un gran número de partos en esta región—más de 66%—no son atendidos por un proveedor capacitado. Otro descubrimiento importante es que las creencias culturales de la región no permiten a la madre dar calostro (primera leche) al recién nacido, esto puede retrasar la iniciación de la lactancia. Las mujeres Mayas también practican el baño ritual de sus recién nacidos, sobre el piso y con agua extremadamente fría, una práctica que, por el frío, hace al recién nacido vulnerable a la hipotermia.
Un primer objetivo del proyecto es aumentar los conocimientos de las madres y la identificación de los signos de peligro durante los períodos del embarazo, parto y postparto. El proyecto también espera mejorar los resultados del parto mejorando la atención inmediata del recién nacido y aumentando y mejorando la referencia a los servicios de atención materna y neonatal cuando hay emergencias. Las intervenciones para apoyar el logro de los objetivos arriba señalados comprenden (1) motivar el cambio de comportamiento por medio de la capacitación de mujeres que den consejería y educación a otras mujeres, tanto de par-a-par como en grupos de mujeres (modelo de mujer-a-mujer), (2) capacitar el 80% de los agentes comunitarios de salud identificados en el área del proyecto en cuidados esenciales del recién nacido (CERN), (3) desarrollar un sistema de vigilancia con base en la comunidad para detectar embarazos nuevos y referir a estas mujeres a los servicios de atención perinatal adecuados, (4) realizar investigación cuantitativa para determinar los cambios en conocimientos y prácticas neonatales, así como también, investigación formativa y cualitativa para desarrollar materiales adecuados para CC, y (5) concientizar sobre la necesidad de hacer abogacía a nivel local y nacional respecto a las necesidades de salud neonatal, utilizando la información y resultados del proyecto como instrumento.
Un rasgo único de este programa es que promueve las reuniones de las mujeres en edad reproductiva y no solamente de las embarazadas. La educación de mujer-amujer en estas reuniones permite que las mujeres aprendan sobre muchos aspectos de salud, como cuidados prenatales, preparación para el parto y cuidados del recién nacido aún antes de que se embaracen.
Utilizando las conclusiones preliminares tomadas de los resultados de un estudio de línea base, Save the Children encontró que la información que los proveedores de salud dan a las mujeres en el período prenatal y las visitas post parto no es completa.
Muchas mujeres no tienen buen conocimiento sobre la identificación de los signos de peligro en sus recién nacidos durante las primeras horas y días después del parto, tales como hipotermia, convulsiones u otras reacciones anormales. Estas mujeres no tienen la suficiente información para buscar atención cuando es necesario y durante el parto las personas que toman las decisiones (PT y los maridos) generalmente retrasan el tomar acción cuando se dan emergencias obstétricas. Además, la línea base encontró una baja cobertura en las visitas prenatales con proveedores capacitados y que un gran número de partos en esta región—más de 66%—no son atendidos por un proveedor capacitado. Otro descubrimiento importante es que las creencias culturales de la región no permiten a la madre dar calostro (primera leche) al recién nacido, esto puede retrasar la iniciación de la lactancia. Las mujeres Mayas también practican el baño ritual de sus recién nacidos, sobre el piso y con agua extremadamente fría, una práctica que, por el frío, hace al recién nacido vulnerable a la hipotermia.
Un primer objetivo del proyecto es aumentar los conocimientos de las madres y la identificación de los signos de peligro durante los períodos del embarazo, parto y postparto. El proyecto también espera mejorar los resultados del parto mejorando la atención inmediata del recién nacido y aumentando y mejorando la referencia a los servicios de atención materna y neonatal cuando hay emergencias. Las intervenciones para apoyar el logro de los objetivos arriba señalados comprenden (1) motivar el cambio de comportamiento por medio de la capacitación de mujeres que den consejería y educación a otras mujeres, tanto de par-a-par como en grupos de mujeres (modelo de mujer-a-mujer), (2) capacitar el 80% de los agentes comunitarios de salud identificados en el área del proyecto en cuidados esenciales del recién nacido (CERN), (3) desarrollar un sistema de vigilancia con base en la comunidad para detectar embarazos nuevos y referir a estas mujeres a los servicios de atención perinatal adecuados, (4) realizar investigación cuantitativa para determinar los cambios en conocimientos y prácticas neonatales, así como también, investigación formativa y cualitativa para desarrollar materiales adecuados para CC, y (5) concientizar sobre la necesidad de hacer abogacía a nivel local y nacional respecto a las necesidades de salud neonatal, utilizando la información y resultados del proyecto como instrumento.
Un rasgo único de este programa es que promueve las reuniones de las mujeres en edad reproductiva y no solamente de las embarazadas. La educación de mujer-amujer en estas reuniones permite que las mujeres aprendan sobre muchos aspectos de salud, como cuidados prenatales, preparación para el parto y cuidados del recién nacido aún antes de que se embaracen.
Development Issues
Salud materna e infantil.
Key Points
Aún cuando este programa fue diseñado por Save the
Children, la implementación, manejo y evaluación fue
liderada por los miembros de la comunidad. Todas las
personas involucradas en la implementación del
Proyecto Maya Salud Neonatal eran voluntarios, con
la excepción de los facilitadores comunitarios. A las
mujeres que participaron como líderes de los grupos de
mujeres o como vigilantes (voluntarias para la
identificación del embarazo y los recién nacidos) se les
dieron incentivos con base en un sistema de puntos. Al
finalizar el proyecto, las mujeres recibieron premios de
acuerdo al número de puntos que había acumulado. Al
principio Save the Children como resultado de su
propio trabajo realizado en la comunidad identificó
varios grupos de mujeres de la comunidad, pidió a los
facilitadores comunitarios información sobre estos
grupos y preguntó a la municipalidad sobre otros
grupos que estuvieran activos en el área. Muchas de las
mujeres fueron reclutadas de la Iglesia Evangélica, que
es muy activa en la comunidad. Con frecuencia las
mismas mujeres seleccionadas ayudaban a identificar otras mujeres para que participaran.
El estudio cualitativo final de este Proyecto demuestra que a medida que las mujeres saben más sobre su salud, están mejor dispuestas a asumir la responsabilidad de su cuidado y mejorar la comunicación con los proveedores de salud. Un aspecto positivo de este modelo es que la mayoría de las intervenciones se apoyan en la interacción de pares de mujer-a-mujer, permitiendo a las mujeres Mayas que trabajen con otras mujeres Mayas. Esta relación establece una confianza que permite la transferencia de conocimientos, por lo general, los Mayas evitan utilizar los servicios de salud pública porque no confían en los proveedores de salud y porque con frecuencia no entienden español, el idioma principal del sistema de salud. Muchas mujeres/madres embarazadas tienen dificultad para comunicarse con los proveedores de salud. Es por eso que el apoyarse en voluntarios y el uso de estrategias de par-a-par, componentes del proyecto, parecen ser sostenibles.
El estudio cualitativo final de este Proyecto demuestra que a medida que las mujeres saben más sobre su salud, están mejor dispuestas a asumir la responsabilidad de su cuidado y mejorar la comunicación con los proveedores de salud. Un aspecto positivo de este modelo es que la mayoría de las intervenciones se apoyan en la interacción de pares de mujer-a-mujer, permitiendo a las mujeres Mayas que trabajen con otras mujeres Mayas. Esta relación establece una confianza que permite la transferencia de conocimientos, por lo general, los Mayas evitan utilizar los servicios de salud pública porque no confían en los proveedores de salud y porque con frecuencia no entienden español, el idioma principal del sistema de salud. Muchas mujeres/madres embarazadas tienen dificultad para comunicarse con los proveedores de salud. Es por eso que el apoyarse en voluntarios y el uso de estrategias de par-a-par, componentes del proyecto, parecen ser sostenibles.
Sources
Tomado del texto "Intervenciones Innovadoras para Mejorar la Salud del Recién nacido/a en la Región de Latinoamérica y el Caribe", editado por el Grupo Core en agosto de 2004.
- Log in to post comments











































